
"Pa mí que ye un sol mayor."
Estamos en El Cafetal, en Gijón, esperando a Igor Paskual, que amablemente se ha prestado a que le entrevistemos. Llega antes de la hora prevista con una chaqueta de vaca y arregladín para las fotos.
Se pide, para desayunar, un café y una caña (a la vez). Mario y yo ya estamos en el aperitivo, así que optamos por la cerveza.
Para empezar, preséntate a nuestros lectores.
Soy Igor Paskual, actualmente guitarrista y compositor de Loquillo y los Trogloditas. Soy donostiarra de nacimiento y residente desde hace muchos años en Gijón.
¿Cómo y por qué aprendiste a tocar la guitarra?
Pues empecé a tocar la guitarra por una frustración: a mí lo que de verdad me hubiera gustado ser es futbolista. Cuando yo era pequeño y todavía vivía en San Sebastián la Real Sociedad vivió sus mejores épocas, y por eso allí el fútbol pegaba un montón. Además en esas edades, entre cinco y trece años, es cuando te reafirmas en el colegio, cuando ligas… eres alguien en función de tus habilidades deportivas, y yo no tenía niguna.
Supongo que eso me llevó a no tener una identidad propia y ya desde muy pequeño empecé a interesarme por la música, cualquier tipo de música me llamaba la atención. Tuve la suerte de encontrar una guitarra por casa, y ya desde muy pequeño, desde que tenía once o doce años me puse a tocar compulsivamente, del orden de cuatro o cinco horas diarias. Soy una persona muy nerviosa, casi hiperactiva, y en aquel momento era lo único que me relajaba, en lo que encontraba cierta paz y que me servía para volcar todas mis frustraciones, deportivas y extradeportivas.
¿Quién te enseñó?
Primero pasé un par de años tocando por mi cuenta, sacando cosas de discos y que oía por ahí, y luego estuve yendo a unas clases que daba un paisano del barrio cuando ya vivía en Avilés. Mi madre me apuntó para que no cogiera defectos.
Más adelante estudié guitarra clásica, pero cuando ya sabía tocar rock’n’roll. Llegué hasta cuarto y lo dejé.


Compositor de Loquillo y los Cojoncitas, interesante